ARMANDO VILLEGAS con la mirada de Diego Villegas
- htcomunica
- 27 sept 2018
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Actualizado: 27 sept 2018
El maestro fue un precursor del realismo fantástico con el que pudo trascender las fronteras latinoamericanas, dejando impreso un sello indeleble en el lienzo de su obra. Diego Villegas, su hijo, describe muy bien la tarea y el pensamiento del artista, que vino desde la montaña andina del Perú para quedarse en la sabana colombiana, en Bogotá, y dejarnos su legado.
Diego, curador y maestro en Artes Plásticas y Director de Casa Tafur Galería, nos ha obsequiado en una charla amena, con las impresiones que tiene de su padre. Decir que Armando Villegas tan solo fue un pintor connotado, no es suficiente. Fue un artista pleno que transmitió a través de su trabajo un mensaje cosmogónico, que algunos tildaron de contestario. Fue impulsor del surrealismo, el expresionismo y el arte abstracto en Colombia, con un estilo muy suyo.
Armando Villegas se entregaba por completo al óleo y al lienzo, mientras trabajaba en su taller. Al Maestro le encantaba conocer lo que hacían otros artistas en el mundo. Por ello, estableció una muy buena relación con Obregón, Botero, Wisseman, Grau, Tamayo y otros que también estaban en la búsqueda de sus contrastes pictóricos.
Como colorista y en el juego con lo ancestral, le permitieron a Villegas, padre, ser un creador de más de cinco mil obras. Cuadros elaborados con mucho color; el ocre, el blanco zinc, el violeta, el azul de Prusia, junto al material reciclable del que echó mano; como los trapos que usaba para limpiar los pinceles o los desechos que iba encontrando en su taller o en sus andanzas; eran piezas que iba encajando para moldear sus esculturas pequeñas y de gran formato. Porque también fue escultor.
La vida, la obra y la mirada al mundo del Armando Villegas, muy bien descrita por Diego Villegas, nos lleva a comprender mucho mejor el trabajo excelso del artista; que nos ha quedado como referente para la historia del arte colombiano.



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